Seguridad Moto: Evitar un golpe de calor

Limitar el recalentamiento
Los motoristas prefieren el calor antes que el frío. Sin embargo hay que permanecer atentos ante los grandes calores.

Permanecer al fresco

Cuando hace mucho calor, la tentación de sacar la camiseta y las chanclas es grande.

¡Atención, peligro! La práctica de la moto siempre debe llevarse a cabo con seguridad. Por suerte existen equipamientos estudiados para dejar pasar un hilo de aire y mantener, tanto como sea posible, el piloto fresco. Cascos, cazadoras, guantes, botas, numerosos constructores proponen productos adaptados.

Elegir un color claro también permite limitar la acumulación de energía. Sequedad de boca, exceso de transpiración, la vista borrosa... He aquí indicios que hablan de la necesidad de hacer una parada para hidratarse. Con ocasión de largos viajes en países cálidos, será mejor salir con el sol y no rodar durante las dos o tres horas más calurosas del día.

¿Y la moto?

A la moto le cuesta más enfriarse: metido en el carenado, el motor se calienta más que de costumbre. Habrá que estar atento al testigo de temperatura del motor, pensar en comprobar el nivel y la antigüedad del líquido de refrigeración, así como las conexiones del ventilador. En las motos carenadas, las subidas del calor procedentes del motor (o de los tubos de escape, cuando éstos se encuentran bajo el asiento) pueden resultar incómodas, y hasta peligrosas. Conocemos algunos modelos que abrasan literalmente los muslos.

En lo que atañe a la conducción, no habrá que preocuparse tanto por la adherencia de los neumáticos, aunque se deberá tener cuidado con el asfalto, ya que puede derretirse en algunos puntos.

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¿Qué hacer si ya es demasiado tarde?

Si se suda mucho y la piel se deseca, entonces es que el golpe de calor acecha. Esto puede notarse durante esfuerzos extremos, como cuando se conduce en todo terreno con fuerte calor...